Una vez aprendidas las nociones básicas del trabajo con capas, vamos a ver qué utilidad tienen a la hora de editar nuestras fotografías.
Como ya os adelantaba en la introducción, la ventaja de las capas es que son una manera "no destructiva" de editar las fotos. Puede que estéis pensando que nunca "destruís" los originales cuando editáis porque luego la versión editada la guardáis como otro archivo, pero no me refiero a eso cuando utilizo este término.
Al trabajar con capas podemos aplicar cada modificación que deseemos en una capa diferente, sin modificar la foto original que dejaríamos como "fondo". De esta manera siempre tenemos la referencia del punto de partida ahí y podemos ver si los cambios nos gustan más o menos que el original, y además cambiar la intensidad de los mismos (con la opacidad de la capa) y combinar varios. Si a esto añadimos la posibilidad de utilizar los diferentes modos de fusión en distintas capas las posibilidades entonces se hacen infinitas!
Los que trabajéis con acciones seguro que habréis visto que prácticamente todas son una suma de capas que se van aplicando a la imagen base y en muchas estos pasos se pueden modificar al gusto según el resultado que estemos buscando.
Vamos a verlo con algunos ejemplos que es más sencillo que leer tanto.
