De entre todas las características de un elemento para ser fotografiado lo más importante, y creo que estaréis de acuerdo conmigo, es el color. Cualquier pequeña traza de color que contraste en una escena monocromática captará la atención inmediata del espectador.
Antes de tomar nuestra fotografía es muy importante tener en cuenta cuales son los elementos básicos que le van a dar vida. Hablamos de la forma, volumen y color. En cualquier escena nos encontraremos con estas tres características, miremos hacia donde miremos. Hay ciertas situaciones como en el bodegón donde podemos ser nosotros mismos quienes acentuemos el efecto que queremos resaltar.
Izquierda: En esta fotografía el color amarillo anaranjado de la cala es totalmente protagonista en la imagen, en una primera mirada nuestro ojo no se ha dado cuenta de que hay un jarrón. Lo ve en cuanto recorremos la imagen después de habernos fijado en la flor.
Foto: La Bicicleta Vermella
