"Cuando me convertí en mamá me ocurrió algo especial: mis hijos, y todas las cosas tontas, dulces y maravillosas que hacen. Me hacen darme cuenta de que cada momento es un regalo, cada sonrisa, cada lágrima, cada drama... Los deditos de los pies, las expresiones pensativas, los momentos de verdadero amor. Capturar este momento de sus vidas, lo precioso que es - eso es lo que me esfuerzo por plasmar en una fotografía."
Seguro que muchas de nosotras podríamos haber escrito algo parecido. Yo al menos no puedo sentirme más identificada con cada palabra. Pero yo no lo habría expresado tan bien como Leah Zawadzki, mamá de un niño de 9 años recién cumplidos y unos preciosos mellizos de casi 6.